Conocimos a Joaquim Conca a mitades de los noventa, cuando Josep Montserrat, mi predecesor en la dirección del Institut Botànic, acogió en la biblioteca y el herbario del viejo edificio de entonces, a los estudiantes de dibujo botánico de la Escola Eina. De allí nacieron pequeñas colaboraciones con la Sociedad de Amigos del Jardín Botánico y, más importante,  los estudiantes volaron con alas propias exponiendo en el Jardín Botánico de Lisboa, en el Hunt Institute de la Carnegie Mellon Fundation o participando en algunas publicaciones especializadas. Joaquim fue el más perseverante y en el año 1997 nos sorprendió con su propuesta de trabajo, pues decidió dibujar la colección de narcisos que tenemos en el Institut, posiblemente una de las mejores del mundo de especies silvestres. Sistemáticamente, durante los meses de floración, de enero a mayo del 97 y 98, dibujó en el vivero y el laboratorio, la colección de 56 especies. Joaquim Conca  demostró en esta serie ser un dibujante excepcional: trazo limpio y firme, curiosidad inagotable  y un talento innato para la observación propio de un auténtico naturalista.     

 

Hay que remontarse muchos años para encontrar un esfuerzo parecido y un trabajo tan completo sobre los narcisos; desde la gran obra ilustrada de Haworth sobre las Amarilidáceas en el siglo XIX, no se había hecho nada similar. El valor de esta colección está acreditado por la publicación de una decena de ellos en la mejor revista mundial en el campo de la ilustración botánica, el británico Curtis´s Botanical Magazine. Además se expusieron, aunque brevemente, durante el Segundo Congreso Mundial de Jardines Botánicos, celebrado en Barcelona en el año 2004.

  

Esta colección de narcisos es muy importante para nosotros, pero no es la única obra de su autor. Joaquim ha extendido su talento a muchas otras plantas, como hemos apreciado en la exposición colectiva del Jardí Botànic de la Universitat de València o en la individual en Clichy, Paris, donde se evidenció su dominio del dibujo, la acuarela y el grabado al aguafuerte, o sea todas las técnicas clásicas de la ilustración botánica.

 

La exposición de las obras de Joaquim Conca en nuestra sala de exposiciones, en la nueva sede del Institut Botànic de Barcelona, es un acontecimiento que se ha retrasado más de lo que yo hubiera querido. Ahora ha llegado el momento, gracias a la colaboración y a la iniciativa de la Escola Eina , que también expondrá parte de la obra de Joaquim en su sala de exposiciones. Nos gustaría que esta muestra sirviera para dar a conocer  a la comunidad científica, a la que están dirigidos los textos introductorios de cada especie, y al público culto e interesado por el dibujo, este extraordinario trabajo.

 

Por último y no menos importante, concluyo este prólogo dando las gracias a Joaquim Conca por la amistad compartida a lo largo de todos estos años y por su admirable generosidad, demostrada al donar esta colección notabilísima de dibujos al Institut Botànic de Barcelona, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el Institut de Cultura de Barcelona. Cabe decir que lo que bien comienza bien termina, pues nosotros conservaremos y difundiremos este trabajo científico-artístico con el esmero con que han sido realizado.

 

Alfonso Susanna

Director del Institut Botànic de Barcelona.

 

Diciembre de 2007

Fotos: Instituto Botánico de Barcelona